"Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío y Dios mío." --Salmos 84:3
Finjo que sea una lechuza cuidadosa que tiene la duración de vida llena de la pérdida, amor, y la sabiduría en mis 27 años. En verdad, soy un gorrión aterrorizado que se aferra a la seguridad del familiar pero también soy propensa de las explosiones de la estupidez valiente. Me abrocho el cinturón de seguridad antes de que el motor enciende y entonces corro en el trafico para rescatar a los animales varados. Mi marido (de cuatro años) siempre dice que mi corazón sangrante me matará porque no descanso para recuperar mi aliento. Pienso que la gente del mundo pase demasiado tiempo de recuperar y sus vidas son dictados por “ellos que sepan que es lo más mejor” para que promover una agenda subyacente. En una palabra, soy intenso. Afortunadamente para ustedes, soy tímida en las clases del español porque uso la gramática atroz.
Finjo que sea una lechuza cuidadosa que tiene la duración de vida llena de la pérdida, amor, y la sabiduría en mis 27 años. En verdad, soy un gorrión aterrorizado que se aferra a la seguridad del familiar pero también soy propensa de las explosiones de la estupidez valiente. Me abrocho el cinturón de seguridad antes de que el motor enciende y entonces corro en el trafico para rescatar a los animales varados. Mi marido (de cuatro años) siempre dice que mi corazón sangrante me matará porque no descanso para recuperar mi aliento. Pienso que la gente del mundo pase demasiado tiempo de recuperar y sus vidas son dictados por “ellos que sepan que es lo más mejor” para que promover una agenda subyacente. En una palabra, soy intenso. Afortunadamente para ustedes, soy tímida en las clases del español porque uso la gramática atroz.
Crecí en un
gueto inmigrante acerca de Houston en donde yo aprendí español de mis vecinos que
no hablaron ingles. En mi primer año de BYU, asistió al Español 439 y 480 con
la programa del teatro siglo de oro. En estas clases, me decían que yo hablé español
como un inmigrante analfabeta… comos los que me enseñaron. Decidí que estudiar
español con biología para que pudiere investigar etno-micología y botánica en
Sudamérica y Europa sin traductor. Técnicamente yo crecí en la iglesia mormona,
pero no fue criado LDS ortodoxa. Todavía estoy ordenando el evangelio desde la
versión adulterada que fue impartido por pseudo-fundamentalistas. Me siento más
cómoda en una iglesia española de una inglesa porque las pocas experiencias
positivas religiosas que tenía cuando era un niña están vinculadas a los
españoles. Yo estaba tan asimilada en la cultura circundante que no me di
cuenta que no era hispana hasta que fui una adolescente.
Hace tres
anos me convertí en una huérfana de la peor circunstancia. Han sabido desde que
tenía nueve meses que mis padres no me querían. Incluso después de la niñez en
la esclavitud doméstica, yo esperaba que ellos vendrían de amarme. Esto nunca
estaría. Mi rechazamiento me dieron un instinto maternal muy fuerte. Alguna
gente es incómoda con compartir una historia tal personal pero pienso que es
importante para usted, lectores, entender cual paso me condujo aquí y porqué
soy que yo soy. Mi animal preferido es la rana de la flecha venenosa
probablemente porque soy híper-vigilante. Amo las vacas porque las madres
pasarían muchos campos para confortar a sus niños (incluso sus niños crecidos)
cuando los oyen gritar. Mi fruta preferida, calabaza, simboliza la sola madre
que tenga: La Madre Celestial.
Parte de
mi curación de la orfandad es buscar nuevas experiencias y confrontar mis
miedos en este verano pasado. Estas son cosas normales, como montar a caballo
en la playa, acariciar tiburones en la nariz, luchar contra una anémona gigantesca
para mi cámara, alimentar a los rinocerontes y jirafas, enredar con un pulpo, aullar
con un lobo ártico, quedar atrapado en una cueva rocosa orilla y contemplar la amputación como la marea del océano se eleva, ser besada por un binturong (oso bananero) y saltar de una
tirolesa de 150 pies de alto para abrazar una secuoya sin sucursales que era
más ancha que mi abrazo. Dudo que mi corazón me matare.
Pero ¿por qué soy la "lechuza nocturna"? Porque Dios tiene un inusual sentido de humor y me dio la dolencia del sueño muy entretenida. Para mí, este inexplicablemente ilógico "síndrome de la hibernación humana" es prueba bastante que existe un Dios, porque el universo no podía ser tan inteligente travieso.No tengo un video de la obra completa "El Retrato Vivo" por Agustín Moreto en la que representé, pero aquí está el trailer. ¡Busque la coqueta!
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