“Debido a que ustedes, todos ustedes, asesinaron madre María Candelaria, al decir ella trajo vergüenza a esta ciudad con su mal comportamiento.” (Maria Candelaria)
Maria
Candelaria es un chivo expiatorio para la gente de Xochimilco. Es alguien para
culpar de todos sus problemas. La sequía? ¡maldita sea Maria! ¿Marido adúltero?
¡Culpo a Maria! Es terrible que un pueblo se traicionaba una de sus propias
hermanas porque de los pecados de su madre. ¿No se dan cuenta que sus propios
maridos, padres y hermanos ayudaron a mantener su negocio como una prostituta?
Tal vez no sabían que la prostitución es la profesión más antigua del mundo. La
madre de Maria fue sola un tradicionalista.
Maria
parece a Kayako (Ju-on: The Grudge) quien devora los pecados cuando su madre
(exorcista) le alimenta la sangre de malas almas. Es un misterio por qué la
madre infligió esta carga a Kayako, pero la protegió otra hija, Naoko. Cuando
Kayako fue asesinada, los pecados que ella comió son liberados en una fantasma
vengativa. Kayako es también un chivo expiatorio, alguien para culpar de todo
porque su madre alimenta la maldad a ella.
A
diferencia Jesucristo, María y Kayako son incapaces de soportar la cruz de
todos los pecados. Sirven de salvadoras falsas porque son objetivas fáciles de
la culpa. La gente alrededor de ellas pretendían absolverse de fechorías porque
sus problemas fue causados por el mal. Tratan a Maria y Kayako como diablos
pero esperar un montón de cargas sobre ellas como salvadoras.
Los
comepecados aparecen en prácticas religiosas en todo el mundo pero el ejemplo
más cercano a Xochimilco es la diosa azteca Tlazolteotl. Ella administra el
nacimiento, la maternidad y también la madre tierra. Si una persona oró a ella
antes de muerte, ella comería la suciedad de su alma para que él pudiera morir
sin pecado. En lugar de orar sin embargo, los pecados fueron lanzados a las
comepecadas Maria y Kayako. De aquellos "exonerados" era más fácil
para pedir la perdón en la vida de ultratumba que pedir el permiso en esta
vida.



0 comentarios:
Publicar un comentario